Hoy puedo hablar de pasión …

Published by

on

(Desde mi experiencia)

La imagen representa el amor que le tengo a este sueño. Lo que significa tomar mi vida en mis manos para maximizar creatividad en todos y en mí.

Cuando era pequeña…

Amaba todo lo relacionado con los útiles escolares.

Mi parte favorita era descubrir nuevos colores. Constantemente le pedía a mamá marcadores para decorar las primeras páginas de mis cuadernos.

-El presupuesto no alcanza- decía mamá.

Recuerdo que jugaba con mi imaginación, creaba un mundo de oficinas en cualquier rincón de la casa donde pudiera escribir e inventar un mundo mejor.

Nadaba entre nubes de mil colores y, lo que no encontraba, lo construía con retazos de ropa o papel reciclado.

Para ese entonces, reciclaje no era una palabra que se utilizara o al menos yo no la escuchaba.

No era consciente de que el mundo estuviera tan contaminado, a mí solo me interesaba crear.

Como mis padres no tenían los recursos para todo lo que nosotros queríamos (tengo un hermano), mamá consiguió un trabajo como aseadora en un colegio.

Era un trabajo difícil para ella y a mi no me entusiasmaba más que su llegada a casa, ya que siempre llegaba con nuevos materiales que los niños debajan botados o tiraban a la basura.

Era todo un sueño. Tenía de donde escoger. 😊

Mis padres no tuvieron educación básica,pero aún asi maximizaron nuestra creatividad.

Aunque no lo comprendía completamente, mi papá era de los que ponía un candado en la toma del televisor para evitar que pasáramos horas pegados a este.

En ese momento, no era algo que alegrara a mi hermano y a mí, pero resultó ser una gran idea, ya que nos permitió explorar más en nuestras pasiones.

Romper los porque con preguntas hace que se comprenda más la razón del hecho.

En este caso, después de alcanzar cierta edad pregunté, y agradecí que no hubiera tenido la oportunidad de crecer con «absolutamente todo» lo que quería, pues ya tenía mucho.

Teníamos un techo sobre nuestras cabezas, la oportunidad de ir a la escuela y, sobre todo,un espacio para jugar solos y dejar volar nuestra imaginación. (Alguna vez, me hice un computador de cartón 😂)

Si es posible …

Más allá de las fronteras, de nuestras nacionalidades o la manera en que crecemos, creo que en este mundo de inequidad es posible creer que se puede crear el mundo que uno desea.

Para algunos, es más sencillo debido al color de piel, a la palabra que describe su nacionalidad o a las oportunidades monetarias con las que crecen.

Pero…¿Quién nos quita la oportunidad de soñar? ¿Quién nos la arrebata? ¿Quién nos dice que seguiremos marcados de por vida por esas barreras y esas limitaciones?

Solo nuestra mente.

Hay una mujer que recientemente me ha inspirado demasiado: Yaomi Parker. Ella es en mi imaginario la representación de que no importa de donde uno viene, sino lo valioso que es re-invertarse, jugar con la vida, darle la vuelta a la torta, cambiar de anteojos…

Después de vivir sometida a una idea de lo que es la vida, e incluso de ser usada como trabajadora sexual, encontró la forma de escapar, descubrió su fuerza y, a través del estudio y el desarrollo de su pensamiento crítico, logró romper sus limitaciones. Ahora vive para narrar las cosas horribles que suceden en Corea del Norte y para estudiar la »política» que rige en este mundo moderno. Lo enfrenta, lo debate y le da la vuelta a la página. Yaomi pasó de ser oprimida a ser una voz.

Creo firmemente que cuantas más personas se levanten, sin importar el estado en que se encuentren, y busquen servir al mundo desde lo que las hace únicas,se abrirán más ventanas de oportunidad para aquellos que están sometidos a una realidad injusta.

Echar raíces…

Por algo se debe comenzar, por un espacio que conecta el corazón con la razón, uno que brinde la luz verde para las afirmaciones como: ¡Sí, quiero ir por esto!, ¡A esto le quiero apostar!, ¡Quiero trabajar por esto!, ¡Deseo vivir este proceso!. Este es mi regalo, este es mi servicio.

Y me dirán:»Pero oye, Lini, ¿cómo se encuentra ese espacio, esa luz?»

Amigxs, experimentando.

Prueba y error.

La acción es la más profunda forma de orar.

Sin importar el resultado, lo importante es experimentar. Dejarse llevar por ese fuego que nace de uno cuando uno se desconecta de la mente y juega con el corazón.

Confiar. Confiar en tu qué y para qué. El cómo se desenvuelve en el camino, en el proceso.

Yo creía …

que estaba perdida, porque no tenía un sueño específico, como el de ser doctora o psicóloga. Siempre me intereso un poco de todo. Quería cantar, pero también bailar, escribir, fotografiar e incluso hasta ayudar a sanar. Todo lo relacionado con el arte llamaba mi atención. Sin embargo, mi limitación me recordaba que había nacido en una familia «pobre» y que ni siquiera tenía el derecho de pedir un curso que me ayudara a desarrollar cualquier cosa que quisiera aprender en ese momento.

Me crucé de brazos por mucho tiempo, pero sin querer seguía experimentando. (sigo experimentando).

Quería absorber a las malas la idea de que tenía que elegir un camino específico para evitar sufrir por falta de dinero o la idea de escoger una carrera que me llevara al éxito, una que me brindara estabilidad económica y los recursos para una vida próspera.

«Eres terca», me repetía papá.

Algo en mi interior me regañaba cada vez que aceptaba trabajos que me encapsularan en una caja.

Hasta que encontré los espacios adecuados y las personas correctas que me inspiraron a construir desde el amor. A echar raíces desde lo que brota de mi ser, incluso si tengo que empezar desde cero una y otra vez, porque esta es en definitiva mi vida y la tomo entre mis manos para acunarla y escucharla mientras baila y canta a su antojo.

Hay mucho por lo que quiero seguir trabajando.

Me llevó 27 años llegar a este espacio «imperfecto» para dejar morir todas esas ideas que provenían del ego, que exigían que todo fuera perfecto antes de compartir mi experiencia con el mundo.

Cuando cumplí años, no quería ser celebrada porque no me sentía conectada con mi fuente de luz, ya que se la había entregado al mundo de limitaciones, a la matrix, al consumismo. Y que alegría haber dejado que algo de mí se muriera ese día, porque he estado renaciendo, como un ave que busca reunirse con la tierra para volar en oportunidades.

Esta es mi pasión. Está es mi manera de vivir, percibir, enseñar y cultivar.

A través de la prueba y el error.

A ti, gracias por este espacio, y por existir.

No hay nadie como tú.

Con amor,

Lina María ✨

Deja un comentario