(Desde mi experiencia y otras) : al final encuentras 7 entrevistas a 7 exaupairs
En mi anterior entrada te conté un poco sobre que es ser aupair, cómo puedes aplicar y un poco de como tomé la decisión. Ahora, quiero brindarte una mirada más profunda sobre esta experiencia. (Tiempo de lectura: 20 Minutos aprox.)
Me siento en medio de unas montañas para relatar desde la parte más honesta lo que ha significado ser aupair para mí. Aunque esta experiencia ha traído más cosas buenas que malas, debo de algún modo sumergirme en todos los colores que trae consigo esta elección de vida.
Por allá en el 2016 cuando tuve la oportunidad de vivir afuera de mi burbuja, me imaginé que viviría una experiencia única con una familia, así como veía en videos de Youtube o leía en diferentes blogs. En mi imaginario visualizaba poder viajar como yo quisiese, vivir en un palacio y tener padres anfitriones que me ayudaran con mis sueños. Lo sé, lo sé, tenía esta vasta imaginación ingenua (hace parte del color que les comento). Crecí creyendo que el exterior arreglaría todos mis problemas o toda mi »escazes», y no, fue al contrario, ser aupair me abrió la puerta hacia mi puerta interior. Me enseñó a adaptarme y a comprender que todas las personas por más extranjeras y »diferentes» que sean a lo que creo es mi cultura, cargan con su propia percepción y su propia experiencia de vida. Cada uno ve con las gafas que decide colocarse, cada uno percibe de acuerdo a lo que se le ha narrado, cada uno es su propio mundo. Y para comprender esto no fue necesario mudarme 11.000 Km lejos de mi casa, porque incluso cuando volvía a casa, seguía percibiendo el mismo patrón.
¡He cambiado de familias 5 veces!

Me da pena confesarlo, pero es lo que ha sido.
La primera vez, cuando la agencia Huellas Aupair me escribió para decirme que había una familia interesada, me emocioné tanto, que no llegué a dimensionar que yo tenía el poder de no quedarme con la primera familia interesada, sino que podía escoger la que mejor se adaptara a mí. No tuve paciencia, saltaba al saber que había una familia interesada en mi perfil.
Así, tuve la primera entrevista con ellos por Skype (era también la primera vez que hablababa con alguien que no fuera de Colombia). Por suerte ya sabía un poco de inglés, de modo que los padres me presentaron un poco de su vida, sus dos niños,una chica de 3 años y un bebé de 7 meses. Me quedé con ellos. Les dijé que sí, no indagué a profundidad sus gustos ni mis gustos, yo solo deseaba irme.
Pasaron 8-9 meses para que llegara a ellos, me prometí que acabaría primero todos los semestres de la U para poder viajar tranquila. En todo ese tiempo nos enviamos correos, hablamos por Skype y constantemente tenía la sensación de que tendría la mejor experiencia con ellos. Yo no cuestionaba en absoluto que no había cuidado de niños o que no sabía lo que era cambiar un pañal.Mis días se resumían en estudiar, trabajar en un trabajo que odiaba, ahorrar, bailar y coleccionar suposiciones de lo que sería mi nuevo futuro.
El 29 de Octubre de 2016 me encontré con el padre anfitrión en el aeropuerto de Frankfurt, me recibió con una linda pancarta hecha a mano por ellos. Era de noche y debíamos viajar más de 3 horas en carro desde Frankfurt hacia Baiersdorf (un pequeño pueblo cerca a Erlangen). Estaba asombrada por todo. Por el avión, por los aeropuertos, por el carro, por las autopistas, por la velocidad en que se podía manejar, por las casas del pueblo, por el aire frío, por la casa, por la mamá anfitriona, por las escaleras, por la habitación, por absolutamente todo. Yo no dejaba de celebrar internamente que lo había logrado.
El mes tuvo muchas experiencias que parecían contener años de ellas. Desde visitar Múnich por primera vez hasta celebrar el Día de Acción de Gracias de Estados Unidos con la familia anfitriona (la madre anfitriona amaba todo lo referente a esa cultura). Me encontré con un bebé que literalmente no quería quedarse conmigo (lloraba cada vez que lo cogía), una familia que no comunicaba claramente sus expectativas y una Lina que, entre el frío y la soledad, quería explorar y conocer personas locales.
Descubrí el placer del chocolate y las ganas de quedarme en cama viendo todos los capítulos de «Who is that girl». Me enfrenté a partes de mí que querían hacer las cosas bien, pero también a aquellas que no lo deseaban. Recibí comentarios como: «tú no te adaptas, tú no colaboras, tú no compartes».
Toda la idea que habíamos construido de nosotros por Skype se había desvanecido.
Finalmente, el 7 de diciembre de ese año, mientras nos sentábamos con una taza de té, recibí el primer golpe de estar fuera de casa: ser despedida. Mis padres anfitriones me comentaron que las cosas no estaban funcionando como esperaban y que era mejor terminar el contrato. No lo tomé bien, comencé a llorar y, por querer hacerlos sentir mal, les di el regalo que ese mismo día había comprado para ellos por Navidad. Subí a mi habitación a seguir llorando y buscar una solución en medio de mi desespero mental.

Llamé a mi agencia, pero no me respondieron. Así que busqué en Google formas de buscar familias. Encontré una página, me registré y entre lágrimas creé mi perfil. «Descansé». No salí de mi cuarto durante todo el día, y en la tarde vi que tenía un nuevo mensaje de una familia interesada. Cuadramos una entrevista para el mismo día. Entre melancolía y palabras de desesperanza, les dije que estaba buscando una familia donde pudiera ser yo misma, donde pudiéramos hablar de todo y donde pudiera aprender a cuidar de niños. Fue entonces cuando apareció un bebé que cambiaría todo en mí. Sus ojos azules brillaban a través de los píxeles y su forma de jugar con el bigote del padre, de algún modo, llamaron mi atención.
No entiendo muy bien los planes del universo, pero sé que todo se dio de manera positiva. Como no quería quedarme más en Baiersdorf (por mi ego), decidí visitar a mi novio de ese entonces, quien acababa de llegar a un pueblo cercano a Bonn para ser también aupair. Su familia anfitriona me abrió las puertas y, con la familia que acababa de tener la entrevista, decidimos conocernos en persona. Casualmente, ellos vivían en Bonn, a solo media hora de la casa donde vivía mi ex.
Una vez nos conocimos en persona, me enamoré de ese pequeño de 1 año y 6 meses. William. A los padres también les agradé, y así decidimos comenzar nuestro camino juntos.
La dinámica con esta segunda familia fue diferente. Aunque eran los padres del pequeño William, tenían una vibra muy juvenil. No vivía con ellos, sino con la abuela del niño, en una habitación con entrada propia, lo que me hacía sentir más libre para estar a mi ritmo. Con esta familia tuve la oportunidad de conocer muchos lugares, de comer en diferentes restaurantes, de hablar sobre diversos temas, debatir e incluso hasta emborracharme. Con ellos pude vivir mi experiencia como aupair al máximo.
Los momentos con William no eran más que una exploración del mundo. Él estaba aprendiendo sobre su entorno y yo sobre la vida en Alemania. Fue perfecto porque ambos teníamos el mismo nivel de alemán, lo que me permitió aprender a cuidarlo, entenderlo y comenzar a entenderme a mí misma. Conviví con ellos desde diciembre de 2016 hasta julio de 2018. Como aupair, solo podía permanecer un año, pero la familia me ayudó para que pudiera estudiar el idioma durante otro año más.
molucanna.co
Siempre estaré agradecida con la familia por toda la ayuda que me brindaron. Me hicieron sentir como la hermana mayor de William, y con los brazos abiertos me permitieron llevar a varias amigas, primo y a mi ex novio a la casa. También me brindaron espacios para hablar sobre temas que nunca antes había abordado y me dieron la libertad para mochilear por donde quisiera.
Fue difícil dejar esa vida y volver a Colombia. Como aupair y como adolescente de 20 años, experimenté una libertad sin límites, conocí a muchas personas, viajé tanto como me permitió el dinero, descubrí mis gustos personales, añoré los rituales colombianos y los compartí con diferentes culturas, bailé hasta que ya no pude más, busqué formas nuevas y las encontré. Viví plenamente y no me arrepiento de nada de ese capítulo en Alemania.
Regresé a Colombia con el corazón roto, pero segura de que podía lograr mucho más, siempre y cuando creyera en mí misma.
Presente: Austria
Regresé a Colombia en el 2018, estuve un tiempo allí y tuve la oportunidad de viajar para trabajar en China como profesora de inglés para niños (historia para otro día). Viví allí durante 2 años y medio. A principios de 2022, volví a Colombia con el deseo de retomar los sueños que había llevado desde Alemania y comencé a estudiar alemán nuevamente en el Sprach de Bogotá.
Sumergirme nuevamente en el idioma me motivó tanto que no pude dejar de pensar en cómo encontrar la manera de regresar a vivir a Alemania para mejorar mi alemán y continuar mis estudios. Apliqué a diferentes programas de formación (Ausbildung), pero no obtuve respuestas. También busqué oportunidades de voluntariado, pero tampoco tuve éxito. Fue entonces cuando mi subconsciente me presentó la idea de volver a ser aupair, pero esta vez en Austria.
«¿Cómo vas a volver a ser Au Pair después de todo lo que has vivido?» me repetían mis pensamientos.
Pasé cuatro meses con esa idea rondando en mi mente hasta que finalmente decidí intentarlo. Pensé que no tenía nada que perder y que quizás podría embarcarme en otra aventura. ¿Por qué no buscar el nivel C1 en alemán? ¿Por qué no volver a esa experiencia humilde? ¿Por qué no enfrentar la experiencia desde otra perspectiva, con una Lina que ya había crecido y madurado?
Me registré en aupairworld.co, pero no encontré muchas familias o las que encontré no llamaban mi atención (hay mucha más demanda para Alemania). Sin embargo, no me di por vencida y seguí buscando hasta que encontré en internet una agencia llamada aupairclick. Con ellos, solo tuve que llenar un formulario, pasar por una entrevista y esperar a que encontraran una familia que se adaptara a mi perfil. Lo mejor de todo fue que no tuve que pagar nada por utilizar esta agencia. Ellos me han acompañado durante estos 10 meses que llevo como aupair.
La vida en Austria se asemeja a la cultura en Alemania, aunque los alemanes y austriacos piensen de manera diferente.

Llegué a mi tercera familia a finales de septiembre de 2022 y me encontré en un paraíso. Una casa inmensa, un cuarto acogedor, una guitarra, dos niñas preciosas, una mamá anfitriona muy agradable y un padre anfitrión enfocado en hacer todo correctamente. Nuevamente, en tan solo un mes, viví experiencias que parecían años de vivencias. A diferencia de mi primer mes en Alemania, tener la capacidad de hablar el idioma abrió otra ventana de oportunidades.
En esta casa tuve mi propio carro y manejé entre montañas. Era un paraíso que me encantaba y me asustaba al mismo tiempo. No tenía mucha experiencia conduciendo, así que, un día en la tercera semana, al intentar dar una curva en una subida estrecha, choqué el carro contra otro que iba en dirección descendente (gracias a Dios iba a menos de 20 km/h), afortunadamente nadie salió herido, solo hubo daños en el carro 😪. El padre anfitrión dijo que no podía confiar en mí y que temía que cuando llegara el invierno, no pudiera controlar el carro. La mamá anfitriona y yo lloramos, porque todo estaba saliendo bien, en solo un mes había logrado adaptarme tan rápido que sentíamos que habíamos convivido juntos durante muchos meses. La dinámica en la familia era fluida y yo no quería volver a mudarme.
Finalmente, acepté la situación con mucha más madurez que la primera vez y cerré ese capítulo de la mejor manera posible.
De Klagenfurt viajé 8 horas en tren hasta llegar a Vorarlberg. La agencia me encontró esta nueva familia: los padres, tres niñas y cuatro gatos. ¿Qué puedo decir sobre esta experiencia allí? Mm, conviví con ellos durante 9 meses, y desde el primer día, sentí que este lugar me estaba desafiando. Me confrontó a mí misma, a los padres, al entorno y a la privacidad. Despertó partes de mí que pensé que ya había superado. Fue muy difícil comunicarme, los padres y yo asumimos demasiado. Realizaba mi trabajo con las niñas y, en mi tiempo libre, prefería estar sola.
Aprendí a recorrer lugares sin necesidad de depender de alguien más para descubrirlos. Aprendí a estudiar por mi cuenta y a valorar mis propósitos. Aprendí a controlar mis deseos. También aprendí sobre no forzar ni tratar de arreglar los ambientes a mi alrededor. Descubrí que no siempre le agradaré a las personas y aprendí a estar bien con eso. Aprendí a soltar.
Comprendí que no todo lo que sale de la boca de otras personas define quién soy o cuál es mi camino. Aprendí a hacer ruido.
Es increíble cómo una casa trajo a mi vida tantas cosas que estaban enterradas en mi subconsciente. Volví a ver mis miedos e inseguridades, pero en lugar de dejarme llevar por ellos, respiré y medité. Confié en que estaba allí por una razón y que lo más valioso para mi experiencia era mejorar mi alemán. Observé los colores de la vida y cómo las familias se desenvuelven a su manera. Pude ver que, incluso cuando se le puede ofrecer todo a los hijos, aún así, a veces no es suficiente.
Enseñé lo que pude a las niñas sobre emociones y respiración, respeto, amor y creatividad. Aprendí a hacer bien mi trabajo y a disfrutar del día sin estar ansiosa por mi futuro. Lloré lo que tuve que llorar, odié mi cumpleaños y dejé que todo lo que tenía que morir en ese lugar muriera. Me dejé limpiar por el agua, el cielo y la brisa. Sentí que estaba sola, pero reconocí la fuerza del universo a mi alrededor.
9 meses se sintieron como años. Esta experiencia no se pareció en nada a lo que viví con la segunda familia en Alemania. No tenía una amistad con los padres; todo era incómodo.
En lugar de hacer muchos amigos durante este tiempo, lo que ocurrió fue que perdí amigos, ya sea debido a la distancia o al pasado. Sin embargo, en estos 9 meses, el color de mi sueño cobró más fuerza y aceptación. La Lina de un nuevo color empezó a renacer.
Hace un mes, el 18 de junio de 2022, los padres me despidieron. No fue por mi relación con las niñas, ya que el trabajo con ellas fue satisfactorio, sino porque debía ser así. Veníamos posponiéndolo, aunque en el fondo lo quería, el miedo al cambio me asustaba. No quería dejar el espacio donde podría seguir aprendiendo alemán o seguir bailando, empero como escuché una vez: si tú no te mueves, el universo te mueve. Y así fue.
Pude tomar el despido con madurez.
Aunque ese día me entró el pánico porque no sabía a dónde ir, decidí dejar que Dios me guiara. Solté todo. Solté el control que he tenido durante años, el control sobre mi próximo paso.
Fui a trotar.
No le hablé a mis amigos para llorar o para pedir ayuda.
Solté.
Estaba tranquila, aunque no sabía muy bien por qué. Pero fluí. Tenía planeado un viaje a Croacia para esa semana, así que la idea era trabajar hasta el jueves y luego salir de viaje. Después del viaje, no sabía a dónde iría. Al día siguiente del despido, la agencia me contactó. Hablamos y la chica que busca a las familias me dijo con honestidad que era difícil conseguir una familia que me acogiera por solo tres meses. Me repitió que generalmente las familias buscan aupairs por períodos más largos, como más de 6 meses. Yo le dije que entendía, pero le pedí que intentara. Al final de ese mismo día, me comunicó que había una familia interesada que solo necesitaba una aupair por tres meses. Me preguntó si no me molestaría que ellos vivieran en el campo, muy lejos de la ciudad. En ese momento, mis pensamientos se activaron: ¿Es esto cierto, Dios? ¿De verdad existe esta solución? ¿En el campo? ¿Por qué no?…
Tendría más oportunidad de meditar o leer. Algún día llegaría a esa ciudad donde podría vivir y conocer a muchas personas, pero ¿por qué no seguir indagando hacia adentro y descubriendo los designios del universo?
Cuando me preguntaron si me incomodaba vivir en el campo, respondí que no. Tuve la entrevista con la señora y se sintió diferente. Pude hablar en libertad, expresarme, hacer preguntas y escuchar. Por mi parte, fue un sí, y por su parte, también. Y aquí estoy, en medio de unas montañas que no dejan de impresionarme, cuidando a un bebé de 2 años que es extremadamente inteligente y amoroso. Acompañada por dos jóvenes colombianas que trabajan en la cocina del restaurante de la familia. Rodeada de caballos que recorren estas montañas a su ritmo, sin ataduras y con total libertad. Junto a cabras, vacas y mucha naturaleza.
En tan solo dos semanas de estar viviendo aquí, he podido enseñar mucho de lo que he estado aprendiendo durante años. He tenido la oportunidad de escuchar y ser mi yo más auténtico. He tenido la oportunidad de cantar con mi guitarra y recibir mis primeros aplausos. He podido montar en helicóptero. He vuelto a reconocer mis patrones, aquellos que no me ayudan, pero también he podido agradecer una y otra vez por darme la oportunidad de vivir esta experiencia desde otro nivel, con más confianza y amor. He podido sentir lo mucho que he crecido y lo mucho que valgo y merezco.
Claro está que no todo es perfecto. Empiezo a ver cosas que me molestan, pero, ¿por qué no aprovechar mi última experiencia como au pair desde la humildad? Solo un poquito más, aguanta, me repite mi corazón.
Así concluyo mi historia
Cinco familias en dos países.
Mi historia no se resume en una sola familia, sino que se divide en diferentes espacios y diferentes versiones de mí misma, distintas Linas. Por eso, puedo inferir que no todas las personas están listas para esta experiencia. No es fácil, pero tampoco es imposible. Requiere valentía para poder confiar, adaptarse, expresar, comunicar y, sobre todo, ser uno mismo.
Aprecio esta etapa de mi vida, aunque no sea lo que la sociedad considera como una vida exitosa para alguien de 27 años. Me he llenado de riquezas que son experiencias que puedo expresar y cultivar en mi alma y corazón. 🥰
7 Auperianos, 7 experiencias
Finalmente, quiero presentarte a 7 aupairs que me ayudaron contestando unas preguntas, para que te lleves otra idea de diferentes experiencias. Como mencioné en mi entrada anterior, te diría que no te sobrecargues con información sobre las experiencias de otros aupairs, respira y vive tu propia aventura. Cada experiencia es única y te permitirá crecer y aprender de una manera especial. ¡Disfruta y aprovecha al máximo esta oportunidad! 🌟

Isabel de Perú 🧠
¿Dónde y cuándo fuiste Au pair? Fui Aupair en Múnich hace 6 años (wow cuanto tiempo 😱)
¿Cuántos niños cuidaste? Cuidé 3 niños, después 2 bebés y en mi última familia 2 niñas.
¿Cuál fue tú mayor desafío? Mi mayor desafío fue liar con las familias (especialmente con las mamás, algunas buscaban una empleada, otras alguien que reemplace su rol de madre ).
¿Qué es lo que te aportó la experiencia? La experiencia me ayudó a fortalecer mi carácter, a defenderme y no perder mi objetivo (quedarme en Alemania y aprender el idioma) también me ayudo a ser más independiente y entender que una familia también puede ser amigos que te apoyan en los momentos difíciles y celebran contigo los momentos de logro.
¿Qué haces ahora? Ahora hago una formación como Traductora (Ausbildung, en Alemania) que requiere el nivel a B2 (intermedio alto)
Algún tip o recomendación para futuros aupair (?): Aprender el idioma lo más que se pueda, viajar y conocer nuevas personas. Hay muchos que tienen más experiencia que uno mismo y otros que menos. Entonces puedes aprender del más experimentado y ser una ayuda para el que tiene menos experiencia, y lo más importante saber poner límites y comunicar si algo no les parece

Alessandra de Guatemala 🧠
¿Dónde y cuándo fuiste Au pair? Fui Au pair en Austria desde abril 2022 – abril 2023.
¿Cuántos niños cuidaste? Cuidé a dos niños, un bebé que tenía 4 meses cuando llegué y una nena de 5 años.
¿Cuál fue tú mayor desafío? Mi mayor desafío fue el idioma y el poder adaptarme a una cultura completamente distinta a la mía.
¿Qué es lo que te aportó la experiencia? Esta experiencia me ayudó a darme cuenta que soy más fuerte de lo que pienso y que puedo lograr lo que me propongo.
¿Qué haces ahora? Ahora estoy de vuelta en mi país, pero sigo buscando oportunidades para poder volver a europa y poder hacer mi vida allá.
Algún tip o recomendación para futuros aupair (?): Averigüen todo lo que puedan de su familia, reglas de casa, tareas, etc. Antes de viajar. Siempre tengan un plan B. Y sobretodo, aprovechen la experiencia tan bonita que se les dio ✨

María del Mar de Colombia 🧠
¿Dónde y cuándo fuiste Au pair? Alemania, 2016 – 2017.
¿Cuántos niños cuidaste? Cuidé 3 niñas.
¿Cuál fue tú mayor desafío? El idioma.
¿Qué es lo que te aportó la experiencia? Aprendí a ser más responsable e independiente, a ser agradecida por las cosas y a ser más valiente
¿Qué haces ahora? Ahora trabajo en una multinacional de investigación de mercados desde casa.
Algún tip o recomendación para futuros aupair (?): Un consejo valioso es ser de mente abierta, tener buena actitud y disfrutar mucho, tal vez habrán malos momentos pero de todo se aprende.

Juan Pablo de Colombia🧠
¿Dónde y cuándo fuiste Au pair? 1. Familia en Kehl am Rhein 2. Familia en Vechta, Niedersachsen
¿Cuántos niños cuidaste? 2 niños en cada familia
¿Cuál fue tú mayor desafío? Entender que no todo iba a estar bajo mi control y que es un proceso de paciencia infinita.
¿Qué es lo que te aportó la experiencia? Desarrollo personal, conocer límites y fortalezas que yo no creía tener, así como debilidades…
¿Qué haces ahora? Trabajo para una distribuidora de productos de higiene y seguridad como cabeza de área.
Algún tip o recomendación para futuros aupair (?): Tener paciencia tanto con el idioma como con uds mismos… no se queden donde no se sientes seguros y bien recibidos, no acepten venir a ser aseador@s de las familias, tengan muy en mente los parámetros del programa, busquen ayuda cuando la necesiten, ¡sin pena! Diviértanse y sobre todo tengan en mente que TODO MEJORA.

Lina María de Colombia🧠
¿Dónde y cuándo fuiste Au pair? Viajé a Berlín desde febrero hasta noviembre del 2018.
¿Cuántos niños cuidaste? cuidaba una niña de 5 años que se llama Mathilde.
¿Cuál fue tú mayor desafío? El mayor desafío fue convivir con una familia donde el padre era alcohólico, la convivencia fue muy complicada y la niña irradiaba la disfunción del hogar con su comportamiento.
¿Qué es lo que te aportó la experiencia? Conocí muchos lugares y personas maravillosas, aprendí el alemán sumergida en la cultura, pude practicar los tres idiomas y así logré conseguir el trabajo que había soñado cuando estaba en la universidad.
¿Qué haces ahora? Estoy empezando mi segunda carrera, trabajo desde casa, y tengo un hogar de paso para perritos en condición de vulnerabilidad. Es pertinente aclarar que en la actualidad me siento una mujer realizada e independiente y siento que el hecho de haber sido au pair influyó en gran medida a la realización de mi propia ser. Viajar y enfrentarse a la vida, salir de la zona de confort siempre es un aprendizaje constante…

Camila de Argentina🧠
¿Dónde y cuándo fuiste Au pair? En Estados Unidos (2016-17) China (2018)
¿Cuántos niños cuidaste? Tres niños pequeños a la vez/ Dos adolescentes varones/ en China es solo enseñar (nene de 12).
¿Cuál fue tú mayor desafío? Cuidar a 2 toddlers y una de 6 a la vez y dividirme para que todos tengan mi atención
¿Qué es lo que te aportó la experiencia? Madurez, Paciencia, Responsabilidad y que me gusten un poco más los niños.
¿Qué haces ahora? Ahora vivo en china y estoy haciendo una maestría
Algún tip o recomendación para futuros aupair (?): Ahorren y no gasten dinero en comida chatarra 😂 , Generen un lazo con la familia y aprovechen la oportunidad de estar inmersos en la cultura, manténganse en contacto con sus amigos y familia.

Valentina de Colombia🧠
¿Dónde y cuándo fuiste Au pair? En Düsseldorf- Alemania de febrero del 2017 hasta julio del 2019.
¿Cuántos niños cuidaste? 3, dos niños y una niña..
¿Cuál fue tú mayor desafío? Me dejaron con los niños sola desde el jueves hasta el domingo, toda la familia (tíos, abuelos y los amigos más cercanos) se fueron a celebrar el cumpleaños del papa a Rusia, 4 días donde mi responsabilidad era la vida de 3 criaturas hermosas (en ese entonces 1, 3 y 5 años) mi mayor miedo era que pasara algo y no tener a quién acudir, pero gracias a Dios todo salia perfecto.
¿Qué es lo que te aportó la experiencia? Amor puro, el amor de los niños es lo más inocente puede haber en esta vida, ellos sin saber lo que significa la palabra AMOR te lo regalan y como digo es de los más puros porque ellos nunca están esperando nada a cambio. después de hace 6 años que llegue nuestra relación sigue intacta, podemos pasar meses sin vernos pero cuando llega el día la emoción, energía y conexión de ambas partes es maravillosa.
¿Qué haces ahora? Trabajo como pastelera
Algún tip o recomendación para futuros aupair (?): Dense el tiempo de conocer a la familia.
Aclaren muy bien las tareas.
Deben estar abiertos a los cambios.
Estar preparados para un duelo migratorio, muchas veces se ve reflejado con soledad, indecisión, ansiedad, depresión.





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